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Una entrevista exclusiva de Jeanette Runyon a SURROGACY.RU

La norteamericana Jeanette Runyon ha sufrido un montón por ser madre mediante un “vientre de alquiler” en Ucrania y, al conseguirlo, se ha hecho víctima del sistema legal ucraniano. Ahora ella por primera vez nos desvela los detalles de su detención en Ucrania y de su lucha por recuperar a su hija “probeta” que ha caído en manos de las autoridades ucranianas.

SURROGACY.RU: Señora Runyon, en 2006 usted viajó a Ucrania para recurrir al prodedimiento de maternidad subrogada. ¿Por qué un “vientre de alquiler”? ¿Y por qué Ucrania?
Jeanette Runyon: Encontré en Internet un grupo de mujeres iniciado por Carla, al que me incorporé en 2002 esperando tener otro bebé con óvulos de donante. Gracias a este grupo me enteré de la Clínica ISIDA. En aquel entonces Ucrania me pareció una gran opción. Así las cosas, viajé a Kiev para recurrir a la FIV con óvulos de donante en la Clínica ISIDA y en el Instituto de Medicina Reproductiva. Después de que ambas tentativas terminaran en fracaso, una integrante de nuestro grupo me envió un correo en privado diciendo que había tenido un hijo mediante una madre de alquiler contratada a través de la Clínica ISIDA. Entonces pregunté en ISIDA por la maternidad subrogada y me dijeron que, asistidos por sus abogados, nos organizarían todo el proceso a mí y mi marido.

SURROGACY.RU: Cuéntenos sobre su madre de alquiler. ¿La ha visto alguna vez?
Jeanette Runyon: Por supuesto. Tuve una entrevista con ella y me cayó muy bien, hasta me encantó. Se llama Sasha. Me hizo recordar a Vivian, mi primera hija que murió en un accidente de tráfico. Decidió ser madre de alquiler por un motivo decente: para dar una mejor vida a su propia hija. En septiembre de 2007 recibí una llamada de Larisa, la coordinadora de ISIDA, que me avisó que Sasha estaba embarazada. A partir de aquel momento me puse a transferirle subsidios mensuales.

SURROGACY.RU: Corren rumores de que usted recurrió tanto a la donación de ovocitos como a la de semen. Entonces, ni usted ni la madre de alquiler tienen relación genética con la niña. ¿Es verdad?
Jeanette Runyon: Sí, los ovocitos y el semen eran de donantes. Me vi obligada a hacerlo porque ya tengo demasiados años como para aportar mis propios óvulos, mientras que mi esposo padece una anomalía genética que no quería que se trasladara al bebé. Sólo anhelábamos ser padres.

SURROGACY.RU: ¿Quién estaba a cargo de su programa y de la asesoría legal? ¿Por qué ustedes no contactaron con un bufete de abogados especializado? 
Jeanette Runyon: ISIDA nos organizó todo, incluso nos redactó el contrato. Pagué a ISIDA una cantidad aparte especialmente por el asesoramiento legal. Un abogado suyo me acompañaba por doquier, me asistió durante la inscripción del nacimiento en el Registro Civil. Sin embargo, cuando fui al consulado de EEUU ya no estuvo a mi lado. Los abogados de ISIDA me aseguraron que todo lo que se hacía era totalmente legal tanto en Ucrania como en EEUU, porque habíamos recurrido al método de subrogación gestacional, en el que la gestante no tiene ningún lazo genético con el niño por nacer, y que mi marido y yo seríamos padres legales del bebé debido a nuestra intención de tener hijos.

SURROGACY.RU: Todo ello se parece al sonado caso de Buzzanca vs Buzzanca en EEUU.
Jeanette Runyon: Exactamente. En EEUU se dio un caso similar. Una Corte de Apelaciones estableció que aun cuando los futuros padres y el niño por nacer no tengan relación genética, si hay un contrato de por medio con una madre gestante la pareja que la contrató tiene la paternidad y maternidad aseguradas. Este es el procedimiento estándar que da pie para inscribir a la pareja recurrente en el certificado de nacimiento, procedimiento que se aplica en algunos estados de EEUU, como California y Georgia. Los embriones pertenecieron a mí y mi esposo desde el momento mismo de la concepción y no dejaron de pertenecernos por el solo hecho de que contratamos a una mujer para gestarlos. No nos hemos comprado un bebé, sino el material genético (semen y óvulos).

SURROGACY.RU: Los programas de gestación por sustitución pueden ser muy costosos. ¿Por cuánto le salió? ¿Cómo logró usted reunir toda esa cantidad?
Jeanette Runyon: Me costó 35.000 dólares. Este dinero procedía de una pequeña herencia y del seguro por la muerte de mi hija Vivian.

SURROGACY.RU: Su hija Victoria nació el 10 de octubre de 2007. ¿Qué fue después?
Jeanette Runyon: Cuando llegué a Kiev, fui a mi apartamento y luego cogí un taxi para ir a ISIDA y ver a mi hija. ¡Era tan preciosa y se parecía un poco a mí y a Vivian! Era una niña muy tranquila y no lloraba apenas. Estuve internada una semana en el hospital de ISIDA, en la misma habitación con mi hija, hasta que Sasha firmó un documento de renuncia a la custodia y una autorización para que mi marido y yo constáramos como padres en el certificado de nacimiento. Dentro de una semana Sasha recibió el alta médica y el Registro Civil inscribió el nacimiento. En ISIDA me entregaron el certificado de nacimiento de Victoria, traducido ya al inglés y con la apostilla del Ministerio de Justicia. Además me reservaron un taxi para ir al consulado de EEUU. De toda la documentación yo sólo tenía el certificado de nacimiento ucraniano apostillado por el Ministerio de Justicia. La gente de ISIDA me hizo creer que era el único documento que me hacía falta. Y así empezó la pesadilla que no quiere acabar. Soy víctima de tejemanejes burocráticos.

SURROGACY.RU: ¿Y qué pasó en el consulado?
Jeanette Runyon: El encargado del Registro consular sacó la increíble conclusión de que yo había comprado mi hija. Las autoridades consulares se negaron a que ISIDA les enviara por fax una copia de mi contrato o que yo les bajara el contrato de mi portátil. El agente especial Matthew McGuire llamó a la policía y les dijo que yo era traficante de niños. Rehusó echar un vistazo al contrato y hasta dijo que el certificado de nacimiento no era más que una falsificación. De hecho, me comentó que jamás se fiaría de cualquier documento que le fuera presentado porque Ucrania era la capital mundial de la falsedad. 
De verdad, es inconcebible como el Departamento de Estado de EEUU ha podido entregar a una de sus ciudadanas a manos de una policía muy corrupta, sin investigación previa y sin otra razón que la imaginación enferma de un incompetente agente especial que ignora la lengua, las leyes y la cultura de Ucrania. Allá se sentía como si estuviera en el SUELO AMERICANO. Yo era intimidada y amenazada. ¡Pero sé mis derechos! Me dijeron abandonar Ucrania de inmediato, dejando allá a mi hija.
Dentro de varias semanas una pareja de Gran Bretaña se vio en una situación análoga. No obstante, el consulado del Reino Unido nunca llegó a la conclusión de que sus ciudadanos habían secuestrado a su hijo y que la documentación del menor era falsa. El problema de la pareja británica también se debió a la incompetencia de ISIDA en lo que se refiere a diversas legislaciones nacionales.

SURROGACY.RU: ¿Quiere decir que basta con que un funcionario estadounidense exprese su opinión particular para que las autoridades ucranianas le hagan juego? 
Jeanette Runyon: Al parecer, todo lo que hacía falta era que el agente especial Matthew McGuire llamara a autoridades ucranianas y denunciara que soy traficante de niños. El agente McGuire rehusó mirar mi documentación y hablar con los abogados de ISIDA. Sostuvo que Kiev era la capital mundial de la falsedad y que toda prueba que le fuera presentada sería “papel mojado”.

SURROGACY.RU: ¿Cuáles fueron los propósitos de las autoridades ucranianas al detenerle a usted en octubre de 2007? 
Jeanette Runyon: Creo que inicialmente fue el deseo de complacer al consulado de EEUU. Luego no les costó trabajo montar un escándalo para promocionar a ellas mismas. Mintieron reiteradamente a la prensa diciendo que yo era caníbal o satanista.

SURROGACY.RU: ¿Sería posible que el verdadero objetivo fuera su hija y que detrás de esta farsa estuviera una opulenta pareja ucraniana dispuesta a adoptar a la niña? 
Jeanette Runyon: En el principio no era así. Primero era nada más que un burócrata ignorante que abusaba de su autoridad. No entendía el procedimiento de subrogación ni las leyes ucranianas. Pero como Victoria era una niña extremadamente serena y dócil, la filmaron para un programa de noticias. Entonces tomó cartas en el asunto la vice-alcalde de Kiev, declarando que iba a cuidar de mi hija hasta que me pusieran en libertad. Sin embargo, creo que tenía otros planes para Victoria porque no pasó mucho tiempo antes de que la entregara a una amiguita suya.

SURROGACY.RU: ¿Acaso no hubo intento alguno de llegar a un compromiso: no le ofrecieron a usted la posibilidad de declararse culpable a cambio de poder viajar a EEUU junto con la menor?
Jeanette Runyon: No hubo intento alguno de negociar mi puesta en libertad. Y cuando salí de la prisión, mi hija ya estaba con la vice-alcalde. La primera vez que contactaron conmigo fue para forzarme a abandonar Ucrania.

SURROGACY.RU: Entonces, en Ucrania le pusieron entre rejas. ¿Cuáles son sus experiencias con la prisión ucraniana y el sistema penitenciario en general?
Jeanette Runyon: Es un sistema corrupto e impotente. Fui detenida por la policía ucraniana en mi apartamento, poco menos de dos horas después de haber visitado el consulado. Me despojaron de mis pertenencias (anillo de boda, portátil, bolso, dinero, cartera y tarjetas de crédito) sin darme una lista de lo decomisado. Pasé tres días detenida sin agua, comida y calefacción, en una celda apenas iluminada. Cuando necesitaba ir al baño, me llevaban a una barraca metálica congelada de frío. Estando en prisión preventiva, me lesioné una rodilla y ahora necesito una cirugía. Aquí os doy una foto de una de las moraduras que recibí en el momento de detención. Las condiciones de reclusión eran brutales –no había agua, comida ni calefacción- y los guardias, en su mayoría, eran crueles. Al ponerme en libertad, no me devolvieron nada de mis pertenencias, salvo la llave de mi apartamento y 50 grivnas (10 dólares de EEUU). Me robaron todo.

SURROGACY.RU: ¿Estando detenida o una vez en libertad, recibió usted alguna asistencia por parte del consulado de EEUU?
Jeanette Runyon: En el consulado me dijeron que debía abandonar Ucrania de inmediato sin mi hija. Por supuesto, el consulado no me ofreció ningún tipo de ayuda. De hecho, el agente especial Mattew McGuire llamó al Departamento de Estado y les contó mentiras. Dijo que en Ucrania queda prohibido usar ovocitos y semen de donantes. Se enfureció cuando recibió una llamada de la oficina de mi Senador y fue preguntado por mi situación. Fue en aquel entonces cuando recurrió a mentiras para arrestarme. La denuncia que escribió era una pura ficción. Me acusó de haber declarado ser madre biológica de Victoria. Pero soy enfermera capacitada, jamás pude hacerlo. Solamente, llenando el formulario, apunté mi nombre en el campo que dice”Madre” porqué sí, soy su madre legal.

SURROGACY.RU: Pero, ¿llegó usted a ser procesada en Ucrania? ¿Qué cargo se le imputó?
Jeanette Runyon: Me presentaron acusaciones pero el Fiscal de Kiev archivó el caso “por falta de intención delictiva”.

SURROGACY.RU: ¿Cómo era su día a día cuando usted luchaba en Ucrania por recuperar a su hija? ¿Dónde se alojaba? ¿Quién le ayudaba?
Jeanette Runyon: Cuando en prisión, me pedí un sacerdote. Fui visitada por el padre Paul, quién después de mi puesta en libertad me ofreció residir con las Hermanas de San José. Permanecí allí hasta que me forzaron a irse de Ucrania. Cada día yo rezaba con las Hermanas, asistía a las misas y de vez en cuando salía con ellas a pasear o ir de compras. Nos manteníamos muy unidas viviendo como si fuéramos hermanas de verdad. Al principio los medios de información tenían un escaso interés por mí, pero luego lo perdieron. Un día alguien me llamó a mi móvil diciendo que yo era una criminal. Aquella llamada me puso sobre la pista de un estudio de TV. Nunca logré recuperar las pertenencias que me habían robado ni recibir cualquier tipo de documentación en la policía.

SURROGACY.RU: ¿Cuántas veces vio usted a su hija en Kiev? ¿Hay alguna posibilidad de verla ahora?
Jeanette Runyon: Sólo logré verla en dos ocasiones. Fue horrible porque los dos encuentros tuvieron lugar en el frío de la calle, con una turba de reporteros mirándonos. Incluso no me dejaron tomarla en brazos. Y su paradero actual es un gran secreto que no me van a contar.

SURROGACY.RU: ¿Se asesoró usted con algún político ucraniano o norteamericano?
Jeanette Runyon: Sí, pero fue una pérdida de tiempo. O me echaban toda la culpa a mí, o me dejaban sin respuesta alguna. Nadie estaba interesado en el secuestro de mi hija.
Tuve un encuentro en Kiev con la Comisión de Derechos Humanos y con la Defensora del Pueblo, Nina Karpachova. Me aconsejaron devolver Victoria a la madre de alquiler a cambio de una indemnización, sin llegar a entender que Victoria no era su hija biológica y que Sasha no tenía ganas de ser madre de Victoria. Aquella reunión sólo sirvió para mostrar propósitos.
Me dijeron que debía seguir adelante y dejar de entristecerme. No tenían ni idea de cómo se siente una madre a la que han secuestrado a su hijo. Siempre estuve segura de que la muerte de Vivian fue lo peor que me pudo haber pasado. El secuestro de Victoria es aún peor.

SURROGACY.RU: ¿Cómo logró usted salir de Ucrania después de tantos percances?
Jeanette Runyon: Me forzaron a abandonar el país, me expulsaron. El Servicio de Seguridad de Ucrania me amenazó con violencia si no me iba a EEUU. Yo sabía que en caso de irme sin Victoria sería más que posible que nunca la recuperara. Cuando llegué al aeropuerto, las noticias anunciaron que Victoria fue adoptada por una pareja ucraniana. Por supuesto, era una mentira. Sólo vive con ellos sin que exista algún fundamento legal. Hasta hace poco yo y mi esposo aún constábamos como padres de Victoria en su certificado de nacimiento. Pero en cuanto emprendí acciones legales para recuperarla, el Fiscal de Kiev retiró nuestros nombres del certificado.

SURROGACY.RU: ¿Qué le pasó cuando usted regresó a EEUU?
Jeanette Runyon: Fui detenida por fraude con pasaporte y metida en prisión. El Gobierno Federal acudió a tres tribunales diferentes y se vio obligado a modificar la denuncia antes de que me presentaran el cargo. Luego lo retiraron y finalmente me sancionaron con una multa de 10 dólares.

SURROGACY.RU: O sea, el cargo de “tráfico de menores” derivó en una multa de 10 dólares, ¿verdad? Cuéntenos sobre el juicio en EEUU.
Jeanette Runyon: No hubo ningún juicio. El Gobierno de EEUU no autorizó que mi abogado viajara a Kiev para recoger evidencias. Aunque no tenían pruebas contra mí, me impusieron una multa.

SURROGACY.RU: En su opinión, ¿quién está detrás de las acusaciones de tráfico de menores en los dos países? ¿A qué se debe toda esta farsa?
Jeanette Runyon: El agente Matthew McGuire estaba protegiendo su trasero. Sabía que había cometido un error y tenía que seguir mintiendo para no ser descubierto. No soy la primera que tiene problemas con él. Una profesora de nacionalidad norteamericana perdió su trabajo en Kiev tras haber caído víctima de una estafa cometida por la policía y denunciarlo en el consulado al agente McGuire.

SURROGACY.RU: Ahora, ¿cuál es su estrategia para recuperar a Victoria?
Jeanette Runyon: Hemos presentado una demanda por detención ilícita contra la policía y tratamos de conseguir que mi marido y yo volvamos a ser registrados como su padre y madre. Además me gustaría interponer una demanda contra ISIDA para que me reembolsen todos los gastos. Se presentaron como una empresa fiable y experimentada en materia de vientres de alquiler, asegurándome que regresaría a EEUU con la hija y que ésta tendría nacionalidad norteamericana. No sólo no cumplieron con sus promesas, sino que tampoco me prestaron asistencia alguna para recuperar a Victoria. Su incompetencia me metió en todo este lío.

SURROGACY.RU: El proceso judicial en Ucrania se estira cada vez más y me hace recordar escenas kafkianas. ¿Cuál es el objetivo de todo esto?
Jeanette Runyon: Sospecho que la pareja que retiene a Victoria son personas bien colocadas con mucha influencia. Los jueces y abogados temen tomar justicia por sus manos y devolverme a Victoria. No dudo de mis abogados: hasta ahora han ganado casi todos sus juicios. El problema se asienta en negociaciones tras bastidores y demoras deliberadas.

SURROGACY.RU: El 4 de octubre de 2011 su hija Victoria cumplirá 4 años. En su opinión, ¿sería posible que todo se arreglara antes de que tuviera 5 años de edad?
Jeanette Runyon: Espero que sí, pero no estoy segura. Me parece que todos temen. Los que mantienen secuestrada a mi hija deben de tener mucha fuerza política y muchos recursos económicos para infundir tanto miedo.

SURROGACY.RU: ¿Aún tiene usted algunos embriones en Kiev? Si es así, ¿no tiene el deseo de darles uso en un país más amigable? 
Jeanette Runyon: Aún me quedan cuatro embriones en ISIDA y me gustaría darles vida, si me pudiera permitir a otra madre de alquiler. Al principio tenía la ilusión de que ISIDA me ofreciera una posibilidad más como disculpa por no haber estado a la altura de su “vasta experiencia en la maternidad subrogada”. Pero hasta el momento el equipo de ISIDA se niega a contactar conmigo, aludiendo a que ellos no tienen ninguna culpa. En realidad, no soy la única víctima de la incompetencia de ISIDA.

SURROGACY.RU: A muchas personas les parece que, debido a su legislación liberal, Ucrania es un paraíso reproductivo. La historia de usted también parecía ser un cuento de hadas pero se convirtió en una pesadilla. ¿Qué impresiones tiene ahora del sistema legal de Ucrania?
Jeanette Runyon: Es un sistema muy corrupto que está al servicio de intereses poderosos. Los jugados y la policía actúan por miedo más que por el deseo de hacer las cosas bien. Las leyes se interpretan como se dé la gana, en función de los objetivos políticos o los intereses propios.

SURROGACY.RU: ¿Qué aconsejaría a quienes deseen recurrir a un vientre de alquiler en Ucrania?
Jeanette Runyon: Dadas las complicaciones para obtener la nacionalidad, la mutabilidad de las leyes ucranianas y la falta de coherencia en la aplicación de las normas legales, les aconsejaría buscar otro destino para ser padres. Lo que me pasó a mí puede pasarles a ellos.

SURROGACY.RU: Señora Runyon, le agradecemos la entrevista y le deseamos suerte.







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